13.1.10

Sólo confianza. Es lo que nos hace falta. Para ser felices, para lograr nuestras metas; confiar en nosotros mismos y en los demás. Alguien que confía es alguien con un don, tiene el poder de pensar que él puede, y la capacidad de hacer sentir a otros que son capaces de lograr lo que se propongan. Alguien que confía es alguien que no se deja llevar por los comentarios ajenos, sean buenos o malos, porque tanto el exceso y la falta de confianza nos harán fracasar rotundamente. Creer en uno mismo es quererse, porque si seguimos nuestro instinto, lleguemos a mal o buen puerto, habremos hecho lo que creíamos correcto. La confianza es un escudo, de esas palabras que pueden doblegarnos, es un hombro que nos brindan los amigos y es un arma contra los problemas, pero el gran dilema del hombre es que no cree que pueda resolver sus problemas. Tantos números, tantas estadísticas, tantos datos; todo parece estar hecho para que no creamos en nosotros, para hacernos ver que el mal en el mundo es imposible de erradicar. Pues si creemos en voluntades que derriban barreras, no hay nada que nos pueda detener, pero para poseer en esa voluntad, debemos estar seguros de nuestra capacidad. Uno sabe lo que siente, y aunque los de al lado lo quieran transformar, tagiversar; debemos ver que en el fondo, la decisión de creer que estamos en la correcto es nuestra, y nada más que nuestra.