No sé si está bien quererte, no sé si me conviene, no sé si podemos hacer las cosas realmente bien, pero.. ¿qué más da? un error nunca te hace mal, si tengo que jugarme todas las cartas por solo poder mirarte a los ojos y decirte cuanto te quiero solo con la mirada, sin dudas lo hago y me arriesgo a tener que llorarlo después, o quizás seguir disfrutándolo..