Es increíble ver como las cosas pueden cambiar de un segundo al otro. Es increíble que la felicidad pueda terminar en un abrir y cerrar de ojos. Es increíble que amistades se terminen por cosas que jamás creíste lo suficientemente fuertes como para lograrlo. Es increíble asumir la realidad. Es increíble que todas las cosas vividas se puedan olvidar. Es increíble ver como algunas personas pueden reemplazar a otras tan rápido. Es increíble ver como hay cosas que a vos te importan muchísimo y, al parecer, a quienes también deberían importarle, no les importan en lo más mínimo. Es increíble ver como algunas personas prefieren una cosa antes de lo verdaderamente importante. Es increíble asumir que ayer decías una cosa y hoy pensas otra totalmente distinta. Es increíble como ayer podías querer a alguien demasiado y hoy no sientas nada por esa persona. Es increíble que las personas nos preocupemos demasiado por cosas sin sentido. Es increíble ver como la felicidad se va delante de nuestros ojos, y no hacemos nada para retenerla. Es increíble seguir perdiendo tiempo reprochándonos por los errores cometidos y no preocuparnos por vivir la realidad, el hoy.